01 de Noviembre de 2017
EL RINCÓN DE LAS FÍBULAS

El 14 de octubre de 1961, Alovera sufre una importante riada a causa de unas lluvias torrenciales. Este suceso deja al descubierto restos arqueológicos en toda la zona. Meses más tarde, en 1962 se hallan casualmente las fíbulas de Alovera y se organiza una excavación arqueológica en Azuqueca y Alovera por el arqueólogo Luis Vázquez de Parga que publica sus conclusiones: la existencia de un cementerio hispanorromano en Azuqueca y a 1 km en Alovera, sitúa una necrópolis visigoda de tradición germánica y sepulturas ricas. Esta última parte queda por descubrir y excavar

En noviembre, el Rincón de las fíbulas viaja a los colegios e Institutos