DOCUMENTO DEL MES DE MARZO

Maria Antonia Sabatini y el honor de una mujer en el siglo XVIII

 

Maria Antonia Sabatini era vecina de Villahermosa de Alovera hacia 1787 y 1788. Además, durante estos años regentaba la Posada, la taberna y el “figón de la villa”, establecimientos todos ellos municipales y arrendados por el Concejo al mejor postor. Suponemos que Maria Antonia era una mujer de gran personalidad y fuerza, por los testimonios escritos que se han conservado. En el siglo XVIII las mujeres eran invisibles en la Historia, aunque forman parte de ella. En esta época, aunque se trate de un asunto que concierne a las mujeres, son siempre los hombres de los que dependen los que inician los expedientes y se relacionan con “la administración”.

Son pocos los documentos administrativos creados o impulsados por mujeres. Por eso llama mucho la atención dos expedientes iniciados por Mª Antonia, que se conservan en nuestro Archivo Municipal. Uno de ellos es un expediente judicial en el que solicita el auxilio del Alcalde de Alovera (también juez) para reparar y defender el honor de una mujer que trabaja para ella, Ana Librada Chamorro. En otro expediente  Maria Antonia reclama una indemnización al concejo de Alovera, como arrendataria de la taberna y figón por las pérdidas sufridas en el género debido a una inundación del edificio. 

El documento de este mes es un expediente judicial iniciado a instancia de parte por Antonia Sabatini, encargada de la Posada de Alovera y su criada, la “moza” soltera Ana Librada Chamorro, contra Julián Mateo.

La noche del 18 de diciembre de 1787,  mientras Librada servía la cena a los arrieros, uno de ellos, Julián Mateo, con gran burla dijo ante todos los presentes haberla visto la noche anterior, abrazando y besando a un hombre debajo del campanario de San Miguel Arcángel. Es por estas injurias y ofensas al honor de la joven (muy graves en la época) por lo que la posadera y ella misma reclaman ante el Alcalde ordinario de Alovera, Manuel Pérez, reparación y castigo a Julián Mateo.

Y así se relatan los hechos en el expediente:

….profirió con la mayor avilanteza y osadía que la noche del jueves próximo pasado, la vió con un hombre debajo de las campanas de la iglesia a desora, cuia expresión es de las más denigrativas e injuriosas como que se reduce a desonrrarla agraviando su buena conducta y cristiandad pues en substancia fue lo mismo que decir que era una mala muger lo que es tanto más sensible por haberlo proferido en presencia de personas….

Contiene denuncia, declaraciones de testigos, autos, notificaciones y diligencias. Finalmente se demuestran las injurias y Julián Mateo pasa dos días en el calabozo y paga una multa. Se trata de una causa penal, fruto de las atribuciones judiciales de los alcaldes en el antiguo régimen.

 

Juez: el Alcalde ordinario Manuel Pérez Martínez

Escribano: Josef Raimundo Rodríguez